Trabajos para una sociedad justa, incluyente, democrática y participativa

Trabajos para una sociedad justa, incluyente, democrática y participativa

domingo, 11 de mayo de 2014

“Buscando una educación que nos haga libres…”

Aprendiendo a enseñar desde la ética participativa

Experiencias en la formación de formadores

Por Adriana Irene Ferraris                                                               La Rioja, Argentina

Este trabajo lo presenté en Cienfuegos, Cuba, en el "Seminario de Educación Popular Paulo Freire", en mayo de 2012. También el mismo año lo presenté en Campinhas, Brasil.



           En el video presento algunas ideas claves e imágenes de las experiencias metodológicas desarrolladas en la formación de maestros de educación primaria en un Instituto de Formación Docente "Pedro I. de Castro Barros", de la Ciudad de La Rioja.

La forma de trabajar sigue los postulados de Paulo Freire, promoviendo formas de trabajo en el aula donde los estudiantes participen activamente como aprendientes. Para esto es fundamental la creación de un  clima de confianza que permita una interacción fluida y la construcción de los conocimientos cooperativamente.

La metodología es tomada del campo de la Educación Popular, que tiene muchos años de desarrollo en prácticas no formales, pero que ha sido siempre muy resistida en su incorporación en la educación formal. Su aplicación se fundamenta en la necesidad de propiciar una educación humanitaria y participativa. Para eso es necesario brindar prácticas que permitan acercar a los futuros docentes a una continua reflexión sobre su propia realidad y la de su comunidad, de encontrar el sentido de la educación en relación a su propio contexto social.


La idea central es la búsqueda de una educación que:

  • * Sea humanizadora, y por lo tanto nos ayude a buscar en forma permanente la libertad y la expresión. Lo que Freire llamó una “educación humanística y liberadora”.
  • * Que por lo tanto estimule la creatividad, la participación y la reflexión.
  • * Que ayude a comprender el mundo, desmitificando constantemente la realidad para que los estudiantes puedan seguir recreándola, transformándola…
  • * Una educación que refuerce nuestras acciones sobre el mundo, que nos  reconozca como seres inacabados en proceso permanente.
  • * Una educación donde el diálogo sea el eje principal de los aprendizajes y las relaciones son tanto con docentes como con pares multilaterales.
  • * Una educación “revolucionaria” que apueste a los cambios que creamos que son necesarios realizar. Que no excluya, a nadie, sino que incluya a todos para todos seamos verdaderamente humanos.
Esa educación, es lo que Paulo Freire llamó educación “problematizadora”, y es en la que los estudiantes futuros docentes puedan ir desarrollando todos sus potenciales, junto a los otros, no de los otros.

“Ya nadie educa a nadie, así como tampoco nadie se educa a sí mismo, las personas se educan en comunión, mediatizadas por el mundo”[1]

En este tipo de educación, cada quien es capaz de acercarse críticamente a la realidad, interactuar y tomar conciencia de la misma. Pero además el tomar conciencia incluye cambiar, comprometerse, o sea acercarse CRITICAMENTE A LA REALIDAD. Ese acercamiento es lo que nos dará la confianza necesaria para seguir transformándonos y transformar el mundo en el que vivimos, es lo que nos hará “Ser sujeto” estableciendo vínculos de reciprocidad con nuestra historia y nuestra cultura.

La técnicas participativas son herramientas que permiten hacer de los momentos de trabajo en el aula un espacio de confianza, en donde se desarrollan procesos de reflexión sobre la practica: “Praxis”, concibiendo que la vida humana solo tiene sentido en la comunicación con los demás.

La importancia de trabajar con estas formas participativas dentro del trayecto formativo, se basan en que constituirán en sí mismas experiencias formadoras de los futuros docentes. Las situaciones vividas serán experiencias que podrán ser desarrolladas en las prácticas educativas e instituciones donde los estudiantes se desempeñen en el futuro. 


Bibliografía:
Paulo Freire “ Pedagogía del oprimido”, Ed Siglo XXI, Buenos Aires, 2002.
Velázquez Mackenzie, G., Apuntes de Clases de Pedagogía Aula 68, Universidad Virtual de Quilmes, Buenos Aires, 2005.
Tenti Fanfani, E. (2003) “La educación media en la Argentina: desafíos de la universalización”. En “Educación media para todos. Los desafíos de la democratización del acceso”. Tenti Fanfani (comp.). Buenos Aires. Fundación OSDE, UNESCO-IIPE, Grupo Editor Altamira.
Alforja, (1996),Técnicas Participativas para la educación popular, Ed Humánitas, CEDEPO, Buenos Aires.





[1] Paulo Freire

martes, 6 de mayo de 2014

Represión a estudiantes del ISFD de la Escuela Normal "Dr. Pedro I. de Castro Barros"

Los sucesos en el ISFD

El hecho represivo:

El miércoles 23 de abril de 2014 los estudiantes ISFD de la Escuela Normal "Dr. Pedro I. de Castro Barros" de la Ciudad de La Rioja, fueron violentamente desalojados de las puertas del edificio en donde se dictan actualmente sus clases. Estaban allí casi la totalidad del estudiantado, dado que habían sido citados públicamente por la Directora del Instituto. La reunión había sido difundida por el Ministerio de Educación de la Provincia en búsqueda a la resolución del conflicto desatado hace un mes (el 25 de marzo concretamente) por el cual los estudiantes habían decidido no tomar clases dentro del edificio, ya que no estaban garantizadas ni la seguridad y ni la habitabilidad del mismo. A los profesores se nos había pedido explícitamente que no concurramos a la reunión que se desarrollaría a las 15 hs en la Plaza 9 de Julio frente al edificio.
El conflicto se había desatado el día del inicio de clases cuando los estudiantes, decidieron no comenzar las clases dentro, sino en la Plaza 9 de julio que queda al frente. Ellos nos piden a los docentes que les demos clases en la plaza hasta que el gobierno de una respuesta a los reclamos. Allí comienzan a realizarse diariamente marchas y reclamos a las autoridades provinciales. El lunes 14 de abril comenzaron el acampe frente al Edificio histórico de la Institución (Paseo Cultural) en de reclamo de cuatro aulas.
Los estudiantes ante las presiones a las que habíamos sido sometidos los profesores para comenzar a dictar las clases y ante la falta de respuestas a sus reclamos, clausuraron la entrada al edificio tres días atrás (21/04/14).






       

El violento desalojo se realizó en menos de una hora de comenzada la reunión con la directora, sin lectura de ningún acta del Juez, ni dando tiempo perentorio o alternativa para que los estudiantes se retiren pacíficamente. Los estudiantes fueron brutalmente golpeados, hubo lesiones y desmayos. Una joven fue retirada en ambulancia al hospital. También fueron duramente golpeados algunos profesores que acudieron al llamado de urgencia de los estudiantes, dirigentes y madres que habían acompañado a sus hijas y el dirigente gremial Rogelio De Leonardi y miembros de la Asociación de Maestros y Profesores de la Provincia (AMP). También fue golpeada (y posteriormente acusada y amenazada de sanción) la diputada de la Lucia Ávila. Todos estos ante la llegada de la policía habían hecho un cordón de protección a los estudiantes.

Los videos del desalojo se pueden ver en:

Fotos del desalojo:

Notas periodísticas locales al respecto:

·          

Noticias oficiales:

El conflicto:

El 25 de marzo de este año los estudiantes, ante la inhabitabilidad del edificio en donde funciona el Instituto, deciden en asamblea no comenzar las clases dentro, sino en la Plaza 9 de julio que queda al frente. Le piden a los docentes que den clases en la plaza hasta que el gobierno de una respuesta a los reclamos. Comienzan a realizar diariamente marchas y reclamos a las autoridades provinciales.
Los estudiantes reclaman el acondicionamiento del edificio actual y la necesidad de cuatro aulas más en un radio no alejado del edificio, además del compromiso del gobierno en la construcción de un nuevo edificio en un tiempo perentorio. Proponen que les “presten” las aulas disponibles del Edifico Histórico de nuestra Institución. Este es el edificio de la Escuela Normal del que fuimos desalojados en el año 2010, cuando llegaron los fondos Nacionales para su reparación. En ese momento el gobierno provincial desalojó al Profesorado y al Jardín de Infantes que funcionaba allí y decidió utilizar el espacio como “Paseo Cultural”. En esa manzana funcionan hoy un restaurant de lujo, una heladería Freddo y un complejo de cines de la cadena Cinemacenter (http://www.cinesargentinos.com.ar/complejo/cinemacenter-la-rioja/). Las demás aulas (después se comprobaron que eran 15) están desocupadas. Se realizan algunos eventos comerciales y lo en ocasiones lo alquilan a iglesias religiosas. Se sabía que allí estaban dando clases de música del ISFD de Arte de la Ciudad, y más tarde se comprobó que también se dictaban clases de Robótica de RobotGroup (este dato fue ocultado por las autoridades).
Los docentes les seguimos dictando clases en la plaza. Los estudiantes, hacen notas y comienzan a manifestarse públicamente. Fueron al Ministro de Educación entregándole una nota con el reclamo. De ahí en más una serie larga de visitas a diferentes direcciones y ministerios sin obtener respuesta favorable alguna ni ser escuchados en sus reclamos.
Se ofrece como mediador el diputado oficialista Jorge “Pelado” Basso. En reunión con los estudiantes y autoridades del Ministerio de educación anuncia a los estudiantes que las clases en el “Paseo Cultural” eran imposibles porque “ya era una decisión tomada inmodificable”. Les propone a los estudiantes tomar clases en el regimiento e investigó la trayectoria educativa de los jóvenes que participan activamente en el movimiento estudiantil y las dificultades que han tenido en ella, y utilizó dicha información como amenaza para que los estudiantes levanten sus medidas de protesta.


Muchas preguntas sobre la autoridad, las agresiones, la obediencia y la formación de los maestros en nuestra ciudad

Sin respuesta todavía

Por Adriana Irene Ferraris
La Rioja
Abril de 2014
¿Qué se hace cuándo las autoridades reprimen a los jóvenes para que dejen de “molestar” con sus reclamos?
Tanto para los padres como para los docentes y para los futuros docentes una de las cuestiones que más nos preocupan y ocupan es el tema de la autoridad. “Los niños y los jóvenes de hoy son difíciles de mantener disciplinados y no se puede dar clases normalmente” dicen muchos. Por eso trabajamos mucho desde la formación de maestros sobre ese problema, que es además uno de los puntos por los que somos más cuestionados por la comunidad.
Los futuros docentes ya saben que no hay autoridad sin legitimidad, esto es el reconocimiento de la validez de la orden por parte del que está bajo nuestro cuidado (y no bajo nuestro pie). También sabemos que los gritos y castigos son contraproducentes y que aunque nos salgan esos modelos de actuar, que tenemos profundamente incorporados, trabajamos para cambiarlos. Los pibes nos dan bola solo cuando saben que lo que decimos es porque los queremos y queremos algo para su propio bien.
Pero qué se hace si en las puertas de un edificio en donde se forman docentes y se debaten estos temas, las futuras maestras son golpeadas, pateadas, degradadas y tratadas como inhumanas, para luego ser exhortadas a continuar estudiando allí, con las mismas faltas de condiciones, si es que no quieren quedar “libres”, perder el año y la posibilidad de recibirse y todos los bla, bla, bla que dan los supuestos adultos responsables. Entonces: ¿Qué se hace?
¿Qué se hace cuando en la puerta de un establecimiento educativo se violan los derechos elementales de las personas? Aquellos derechos humanos que están en la Constitución y que parece que no los conocemos o recordamos.
 “Yo obedezco las órdenes de la autoridad, ¿usted que es docente, no acata órdenes?” me dijo el señor que recibe las denuncias y me quería hacer firmar una copia que no me podía entregar “por orden de mi superior”. ¿Qué se hace entonces cuando los organismos encargados de que se haga justicia no nos puede dar información de cuáles son nuestros derechos y obligaciones y se nos hace firmar con engaños porque así lo “ordenó” la autoridad y los empleados no conocen la ley y solo “acatan órdenes”? A los estudiantes les dicen que no pueden denunciar porque corresponde a la dimensión privada las amenazas, aprietes, malos tratos e injurias que reciben de los policías y autoridades, ni la presión, calumnias, falsedades, difamaciones e injurias de muchos de los medios de comunicación. Yo como docente, acato lo que me dice la ley, y la autoridad es responsable de hacérmela acatar y acatarla igual que yo. En un Estado de Derecho se supone que ser autoridad no implica que los que están bajo mi responsabilidad tienen hacer lo que a mí se me ocurre, sino que soy responsable de que se cumplan las funciones y finalidades institucionales que están escritas en la ley. ¿De dónde sale la idea que cuando soy autoridad puedo hacer que los otros hagan lo que a mí me parece, aunque sea arbitrario e injusto y la ley lo prohíba? ¿Será un anacronismo represivo formado en los tiempos del por algunos parece que añorado… “proceso”?
¿Qué se hace cuando los organismos del estado que tienen que actuar de oficio, no lo hacen, y se quedan esperando que se presenten denuncias por nota firmada (que después los empleados no las reciben diciendo que no se pueden hacer) para que te paralices, porque las represalias a los que ponen la cara después son más crueles, y “no sabés lo que son capaces de hacer estos”? ¿Qué se hace cuando los jueces toman en cuenta las denuncias realizadas por comerciantes presionados por la policía a firmarlas e ignora los reclamos de los futuros docentes?
¿Qué se hace cuando se trabaja durante años en condiciones de hacinamiento y sin los recursos básicos para aprender y se te ponen a hablar “de todo lo que hicieron” con términos altamente técnico-pedagógicos que nadie entiende de que se está hablando, pero que si entendemos que no tiene nada que ver con lo que se tiene que hablar? Y leo a los psicólogos laborales que explican todas las enfermedades y riesgos de enseñar sin condiciones de enseñanza y me digo “con razón me pasaba esto”. Yo creía que era porque vine mal estructurada de nacimiento y no me adapto a la realidad.
¿Qué haces entonces, cuando no te dan respuesta al reclamo de utilizar un espacio que era tuyo pero que ahora “ya no se puede, porque no”, aunque vos veas con tus propios ojos que allí hay actividades que nada tienen que ver con los propósitos que dicen que tiene y más tiene que ver con los anacrónicos proyectos de la pasada década neoliberal del mercado, y que hay mucho espacio en muy buenas condiciones, pero omiten hablar de ello y de dar explicaciones legales, lógicas, históricas, sociales, comerciales o de algún otro tipo?
Todavía creen que nos tenemos que sentir culpables por todo lo que nos pasó, y pensamos que hicimos algo mal, porque los estudiantes son caprichosos y rebeldes, o porque los docentes no fuimos con una contrapropuesta o no mandamos la información cuando tenía que mandarse, o porque lo que sea que sea.
— ¡Eh! ¡Oiga! ¡Usted! ¡No politice la defensa de los Derechos Humanos! Exclamó el portavoz de la autoridad política.
Y me pregunto: ¿cómo desenseño lo enseñado? Porque les enseñe a los futuros maestros que el maestro tiene el poder de incluir o excluir a sus alumnos, y  que debe ejercer su autoridad para garantizar que todos se integren y que como ciudadanos de este país sepan vivir en democracia, participen y fomenten la participación ciudadana en las decisiones que se toman en todos los ámbitos de la vida. Les enseñé que por sobre todo tenemos que integrar a los que menos tienen tal como lo expresa la Ley, y es el deseo de todos (o por lo menos de la mayoría). Les enseñé que emprender acciones para que ello ocurra, era un acto didáctico, pero también y sobre todo, un acto intencionado hacia determinados valores y finalidades, y por lo tanto era un acto político. Yo les expliqué a los futuros docentes que enseñar era un acto profundamente político. Ahora ¿cómo hago para desenseñar lo que enseñé? ¿Cuál es la sugerencia de lo que tengo que enseñar según estos señores?
Puedo seguir con los “que se hace” infinitamente pero justo viene mi marido y me pregunta: “¿Qué es lo que haces?” Está preocupado porque ve que me enfermo de la bronca y de la impotencia. No puedo salir del tema y me enfermo de verdad y de dolor. Esto me quita la posibilidad de disfrutar de la vida y de vivir en paz, “después de todo lo que laburamos en la vida, negra, nos merecemos vivir en paz”, me dice. Y pienso en la familia de mis alumnas, en sus maridos, en sus hijos y en sus padres. ¿Será mejor no luchar contra la fuerza del poder bruto? Nosotros no tenemos el poder de las armas y el garrote. Tampoco la posibilidad de dar o quitar trabajo a las personas.
Me costó mucho ir después de la represión a ese lugar al que hace cinco años me veo diariamente obligada a ir. Finalmente pasé el umbral trágico, y vi a mis compañeros no docentes llorando por los rincones. Vi a mis compañeras emitiendo broncas reprimidas, algunos acusándose entre sí, otros acusando a los estudiantes, otros acusando a los docentes, los docentes acusándose entre sí.

Muchos quieren ocultar lo pasó. Dicen que “el desalojo del acampe fue pacífico” en el lugar que al que defienden con uñas y dientes, omitiendo contar la paliza dada sin previo aviso, unos días antes, que presenciaron y sufrieron casi todos los estudiantes, futuros maestros en la puerta que no les interesa defender a los que quieren ocultar lo vivido. Otros pasan por el costado o cierran las ventanas para no ver. “Hagamos de cuenta que acá no pasó nada” (¿algo habrán hecho?). Como problema del vecino. Como si esto pudiera borrarse de los cuerpos y de la memoria de las personas y seguir como tal cosa. Los chicos rebeldes habrán recibido merecido castigo de los grandes adultos y así aprenderán. ¿Entonces qué hacemos? ¿Volvemos al garrote, la amenaza y al miedo, o al reconocimiento de los otros, de las potencialidades y de las posibilidades, del diálogo y de la integración?



domingo, 20 de abril de 2014

 Clase en la calle de Alfabetización Inicial
8 de abril de 2014
Niveles de Producción de textos: 














Niveles de Interpretación de Textos:

Trabajo realizado por los estudiantes de 3º año B Turno Mañana del ISFD DR. Pedro Ignacio de Castro Barros , Profesorado de Enseñanza Primaria. En base al texto de KAUFMAN, Ana María, “La Lecto-Escritura y la Escuela”ed. Santillana, Aula XXI, Introducción, Cap. 1 y 2, Buenos Aires, 1990.

EN LUCHA POR UNA FORMACIÓN DOCENTE DIGNA

viernes, 28 de febrero de 2014

Prácticas formadoras 2013... (3)

...en escuelas primarias de la Ciudad de La Rioja

Gisela:

Reflexión sobre la práctica: el trabajo en grupo y colaborativo para la construcción del conocimiento.





Experiencias educativas

Prácticas formadoras 2013...

...en escuelas primarias de la Ciudad de La Rioja


          Verónica se enfrentó con compromiso a situaciones de incertidumbre, de reacciones violentas y conflictos en el aula... su análisis del problema y su reflexión para enfrentar estas situaciones son excelentes...







Experiencias educativas

Prácticas formadoras 2013...

...en escuelas primarias de la Ciudad de La Rioja


   "LA EXPERIENCIA ES "LO QUE NOS PASA". Porque qué es la vida sino el pasar de lo que nos pasa,  y nuestras torpes, y a veces inútiles tentativas, de elaborar el sentido o el sinsentido de lo que nos pasa." Jorge Larrosa


        Estos son los trabajos que presentaron las futuras docentes en la instancia final de la Práctica III. Demás está decir el importante trabajo que realizaron, con muchísimo compromiso en sus prácticas y lo orgullosa que estoy de los logros que alcanzaron y la capacidad de reflexionar sobre lo vivido. En la permanente búsqueda siempre de elaborar el sentido o el sinsentido de lo que nos pasa los invito a disfrutar de sus producciones.

Experiencias maravillosas, dignas de compartir.


La Experiencia de Soledad en 7º grado:

Cuento de práctica: "En pareja Pedagógica”



Había una vez dos alumnas que concurríamos a un profesorado en Educación Primaria en La Rioja.
Un día nos encontramos con que debíamos dar clase a grupo de alumnos de séptimo grado que no tenía casi esperanzas.
Estos chicos provenían de contextos en los cuales no se los motivaba para seguir en nada, ni a creer en ellos mismos, ni por parte de sus familias ni de sus docentes.
Uno de sus maestros decía: "no van a pasar"; y otra exclamaba: "pobrecitos".
Ellos iban a una escuela en el turno tarde, formando un grupo mixto de veintidós alumnos, con edades desde 12 hasta 15 años.
Un día, llegamos hasta su curso con mi compañera a observarlos, ¡y ellos casi ni nos tenían en cuenta para nada!
Durante más de una semana estuvimos presenciando sus clases y su comportamiento.
En ese tiempo nos dimos cuenta de la motivación y la confianza que les faltaba para avanzar en su aprendizaje, ya sea por las situaciones de vida que tenían, o la falta de interés que incluso de la escuela recibían.
En nuestra práctica, en ese año el método de trabajo era el de "pareja pedagógica", es decir, trabajar cooperativamente junto a otra practicante (mi compañera) observando, buscando y analizando estrategias, elaborando un proyecto "de a dos" acorde al grupo y al contexto, y lo mas importante, llevándolo a cabo con este grupo para ver como resultaba para ellos.
Durante todo nuestro trabajo como pareja tuvimos muchos altibajos, a veces no teníamos tiempo para juntarnos, o lo que creíamos funcionaria como estrategias debíamos cambiarlo, etc., pero lo que mas temor nos daba era si a los chicos les gustaría y les interesaría lo que nosotras íbamos a proponerles, y la forma en la que íbamos a trabajar.
Ellos estaban "acostumbrados" a hacer lo que querían en clase.
Alrededor de diez se sentaban en fila, y los demás formaban subgrupos de acuerdo a la amistad que tenían.
Cuando se les daban las actividades (todo en el pizarrón y ellos sentados) la mayoría no copiaba, pasaba el tiempo y casi ninguno resolvía nada, a veces les preguntaban que habían hecho, y algunos contestaban con bromas, otros decían algo referido a la actividad y su resolución, y los demás seguían en su mundo.
Si en alguna clase los que "nunca hacían nada" intentaban hacer algo, los demás (incluso algún docente) se les reían admirándose de que "hiciera algo", lo que obviamente producía que este alumno no volviese a intentar resolver nada.
Y lo que todas las clases se repetían es que no trabajaban nunca en grupo a pedido de alguna actividad. Entre ellos se consultaban a veces, pero nunca pensando juntos.
Solo en una clase de Plástica trabajaron juntos, haciendo "manualidades".
En ese momento nos dimos cuenta de que el "hacer" o lo "practico" les gustaba.
En base a esto fue que pensamos nuestro proyecto.
Debíamos trabajar con algún circuito productivo, y al principio elegimos el del papel, pero por sugerencias lo cambiamos al del pan, ya que la salida de campo -que por disposición de un área debíamos hacer- nos pareció más posible.
Tratamos entonces de que nuestras actividades fueran mas "prácticas" (es decir de que los chicos tuvieran que hacer algo activamente) para que les interesara, y así fue.
Luego del tiempo de realización de nuestro proyecto "Vivir en Circuito: Un largo Camino hasta tu Mesa" comenzó nuestro rol de docentes prácticantes frente a los alumnos.

Nuestras estrategias se basaron en el "enfoque sistémico", el que pone su  mirada en las interacciones, en la conectividad relacional, tratando de contextualizar y enseñar desde una mirada más amplia, que permite comprender los mecanismos que mantienen las conductas (teniendo en cuenta la función que éstas cumplen dentro del sistema en el que se encuadran) e intervenir sobre los múltiples aspectos que conforman dicho sistema (parte de la fundamentación de nuestro Proyecto integrado).
Las áreas integradas fueron: Lengua, ciencias Sociales, Ciencias Naturales, Tecnología, plástica, Matemática y Formación Ética, todas áreas en las que lo principal fue el trabajo cooperativo en grupo, el dialogo entre todos, normas de convivencia para mejorar algunos momentos (de alimentación, higiene y dialogo) y técnicas de formación ética para que los chicos y nosotras nos conociéramos mejor, y tuviésemos confianza, ellos en nosotras y viceversa.
Los resultados de las actividades propuestas fueron muy positivos, los chicos aprendieron -aunque les costo un poco al principio- a trabajar en grupo, no siempre entre los que ellos tenían conformados.
Se animaron a hablar los que nunca lo hacían, participaron todos en clase, colaboraron en casi todo lo que les pedimos.
Aunque también tuvimos inconvenientes, cambios de horario, días de clase que tuvimos que posponer y repensar sobre la marcha la planificación, roces con otros actores de la institución, problemas de conducta en la salida de campo en la que tuvimos que improvisar un discurso, que algunos no quisieran formar grupos, cambios de aula por el calor y para mejorar los hábitos de la hora de la merienda, etc.
Sin embargo, y a pesar de nuestros miedos y de los imprevistos que fueron surgiendo (todos de los que aprendimos) nuestra práctica fue positiva para todos, nosotras aprendimos a confiar en nuestras decisiones como futuras docentes, y los chicos comenzaron a creer en ellos mismos, en que ellos eran capaces de realizar las actividades que les propusimos (juegos, técnicas grupales, análisis de casos, lecturas, competencias de dibujo de las etapas del circuito productivo en la evaluación, lluvias de ideas, crucigramas, experimentos, dramatizaciones, una receta de pan para el final, etc.), es decir, avanzamos juntos.
Y nosotras, gracias a la disposición del tercer año de práctica del trabajo en pareja pedagógica y a lo observado antes de realizar nuestro proyecto, comprendimos lo necesario que era el ínter juego de roles y de estrategias de este tipo de trabajo, en ese séptimo grado.
Curso que necesitaba de la atención de personas que se preocuparan por que estos chicos aprendan y crean en ellos mismos.
Así que al final de esta historia y práctica, todos aprendimos en conjunto, de nosotros mismos y del otro.
Gabriela Soledad Garay Toledo.
Reflexión:
“Dos docentes significan dos lenguajes, dos estrategias., tal vez, dos metodologías. Dos relaciones posiblemente distintas, dos diálogos, dos enfoques, dos estímulos, dos apreciaciones de procedencia desigual".
"Dos presencias que permitirán al chico ganar en vivencias qué le ensancharán el mundo. Su mundo. (…) En síntesis, una lengua más rica, mas libre, más suelta, mas plena, al servicio de los chicos.”
Francisco Cabrera. La Incidencia de la Pareja Pedagógica  en el trabajo de los Alumnos, por Red de Maestros Escritores. VI Encuentro Iberoamericano de Colectivos Escolares y Redes de Maestras y Maestros que hacen Investigación e Innovación desde la Escuela. Córdoba, Argentina. Junio de 2011.
Fuimos dos futuras docentes con pensamientos que tuvieron que sincronizarse para mejorar la situación de aprendizaje en la que este séptimo grado se encontraba cuando llegamos.
Chicos que no creían ni en ellos ni en los demás, sin hábitos de trabajo grupal, de organización o respeto por ellos mismos.
A nosotras entonces, nos tocó luchar y pensar no solamente como vencer nuestros miedos e incertidumbre, sino también ayudar a los chicos a vencer los suyos.
Entonces aprendimos, de todo, de ellos, de nuestras profesoras, de lo inesperado, del trabajo de a dos y en grupo, y de lo mágico que puede llegar a ser cuando dejamos de pensar solos y lo hacemos en conjunto.

Eso fue lo que me dejó como reflexión la práctica, un trabajo en pareja pedagógica exitoso.



sábado, 7 de diciembre de 2013

A Contramano
Esta mañana en Radio Ciudadanos, con Penca Alcaraz, Miguel Guerrero y Marcelo Lucero en Radio Ciudadanos....
Nuestras reflexiones por el Proyecto Nacional en La Rioja

martes, 3 de diciembre de 2013

Experiencias de prácticas docentes 2013

Ser docente no es aplicar recetas elaboradas por otros en otros lugares. Sin embargo está muy arraigado en el quehacer de la profesión, esperar encontrar la receta mágica para hacer las cosas correctamente. Pero nosotros concebimos la tarea del docente desde otro punto de vista y trabajamos para formar docentes con otras características. 
Pensamos que en la tarea del docente siempre hay una intención para alcanzar algo que se considera valioso. Esa  intencionalidad, es lo que hace que el docente se comprometa para que lo que desea se lleve a la práctica. Todo el tiempo estará así pensando sobre lo que pasa en su realidad, en lo que hace en ella, en como hacerla mejor. Por eso usa su racionalidad dialogando e intercambiando con los demás, y también buscando formas originales y creativas que usará estratégicamente, en la particularidad de la situación que le toca vivir. Esto solo lo podrá lograr si tiene libertad para tomar sus propias decisiones.
Desde el espacio de Práctica Profesional de 3º año del ISFD de la Escuela Normal "Dr. Pedro I. de Castro Barros", trabajamos para formar ese tipo de docentes autónomos, reflexivos, críticos, creativos. La intención es trabajar colaborativamente en equipo de profesores, al que llamamos EPTM3, junto con los docentes de dos escuelas de la Ciudad de La Rioja. La escuela se asocia a la formación docente, trabajamos a la par. El hacerlo juntos nos sirve para capacitarnos y autocapacitarnos permanentemente todos en nuestra labor como docentes.
Este año realizamos en primer encuentro de Escuelas Asociadas. Les dejo el video que reseña lo vivido: 
           
 

miércoles, 24 de abril de 2013

DEMOCRATIZAR LAS INSTITUCIONES EDUCATIVAS

               El 13 de noviembre presenté en  1º Congreso Provincial de Formación Docente Continua, realizado en la Ciudad de Mar del Plata, mi propuesta para la Democratización de los Institutos de Formación Docente. La misma se plantea como un puente imprescindible para el aprendizaje de la ciudadanía participativa, la democratización de la educación y de nuestras vidas. La idea central es formar para la democracia y la participación a los docentes. Para esto se requiere que la vida institucional cotidiana ofrezca una experiencia educativa que prepare para ejercer una ciudadanía crítica, activa, responsable, y brinde herramientas para participar de la vida colectiva. 
         La experiencia en Mar del Plata fue riquísima, sobre todo poder escuchar a grandes investigadores de la educación, como lo son Emilio Tenti Fanfani y Flavia Terigi, entre otros muchos más que se presentaron. También fue muy bueno reencontrarme y poder compartir la experiencia con mi compañera Gabriela Giorgi, ahora directora de la Escuela Nº 31 en Monte Grande , y conocer a Julia Galende, supervisora en la Matanza, y a Paula Pérez, también directora de una escuela primaria en Loncghamps.
                Mi propuesta propone estrategias de intervención para que los Institutos de Formación Docente democraticen sus gobiernos ofreciendo experiencias de formación y de desarrollo profesional democratizadoras. Partiendo de un análisis del problema y de la situación en los ISFD de la Ciudad de La Rioja, se elaboré un proyecto de planificación estratégica, y se propongo un conjunto de líneas de acción encaminadas hacia el fortalecimiento de la participación y del protagonismo de los diferentes actores y grupos institucionales, con el fin de redefinir y elaborar propuestas democráticas de Gobierno Institucional. La formación inicial y continua se plantea en instancias de participación real de estudiantes y docentes egresados en la transformación institucional.

                     Les dejo acá el video de la ponencia:


y la presentación:




Para consultar el trabajo completo:PROPUESTA DE INTERVENCIÓN “Gobierno, Representatividad y Participación Democrática en los Institutos de Formación Docente”